Música

Coral Amaranto

Cantar colectivamente quizás se parezca a amasar pan. No sólo porque la masa responde a la condición interna de quien la prepara, sino también porque cada ingrediente necesita ceder su valor individual para alcanzar un sabor que no tendría por sí solo.

Ese trabajo paciente y amoroso es el que nos viene convocando desde la creación de la Coral Amaranto (2005), y con una cierta magia renace en cada nueva temporada. Tal vez sea que nos bendice la inmortalidad atribuida a este extraordinario grano andino del cual tomamos nuestro nombre (cuya variedad nativa es el ataco o sangorache).

Casa adentro a veces nos hemos preguntado si el ser humano es ordinario o extraordinario. Seguramente seamos las dos cosas a la vez, pero lo que amamos del canto es que nos permite ser felices mientras buscamos ser lo mejor de nosotros mismos.

Como elenco, venimos de caminos y profesiones muy diversas, y las ponemos al servicio de renovar la propuesta escénica coral.

Más que celebraciones o aplausos, lo que buscamos es compartir con nuestro público nuestro anhelo de nutrirnos de reflexión, de identidad, de libertad y alegría.

Y nos encanta cuando ustedes están también dispuestos a descubrir su propio ser extraordinario. De eso depende que construyamos un nuevo camino.