8va. Bienal Internacional de Arte de Beijing

Iniciada en 2002, la Bienal Internacional de Arte de Beijing, China (BIAB), patrocinada conjuntamente por CFLAC, el Gobierno Municipal de Beijing y la Asociación de Artistas de China, ha sido testigo de un éxito consecutivo en sus siete sesiones. En total, más de 4000 artistas de más de 100 países, así como más de un millón de visitantes, han participado en este evento que se ha convertido en una plataforma de intercambio internacional clave en bellas artes con los países participantes.
Con su ideal de establecer un mundo armonioso, BIAB espera transmitir el mejor deseo humano de paz y desarrollo a través de la expresión artística, y promover la transformación creativa y la evolución innovadora de la pintura y escultura tradicionales en todo el mundo. El tema de cada sesión de BIAB, con relevancia en la realidad y la correspondencia global, se relaciona con los incidentes significativos en la historia que sucede y refleja la responsabilidad de las artes contemporáneas para enfrentar el desafío común contra la humanidad desde las tres perspectivas de la historia, la realidad y la realidad. mundo. Bendecido con la curaduría conjunta tanto del país como del extranjero, así como con la participación de maestros líderes y jóvenes talentos, se considera que BIAB constituye una historia viva mundial de pintura y escultura contemporáneas, mostrando además nuevos medios como la instalación y el video en una proporción moderada.
En su formalidad y encanto únicos, BIAB todavía está construyendo una plataforma internacional para promover los intercambios culturales y de arte entre diferentes países y salvaguardar la diversidad y la abundancia de las artes globales. Se espera que BIAB haga su propia contribución en el proceso de las artes contemporáneas del mundo.

«Un nuevo amanecer» (A new dawn)
Óleo sobre tela
170 x 120 cm
2018


La luz nos permite ver el mundo con todos sus matices. Si pudiésemos ver sus elementos, se descubriría que está compuesta por siete colores que vibran intensamente, ninguno de ellos es más importante que el otro. En esta obra los colores bailan en perfecta armonía. La humanidad necesita darse cuenta de que al igual que en la luz, los colores y las banderas, no importan, todos somos parte de una sola esencia buscando lo mismo. La figura principal sueña que ese futuro posible en el que, como en la luz, todos somos un ser luminoso en un nuevo amanecer.